lunes, 7 de noviembre de 2016

¡Pásele marchantita! ¿Qué le doy?

En algún momento de mi vida alguien me dijo o leí o escuché o soñé....bueno, la verdad no sé cómo supe, el punto es que eso que no sé cómo llegó a mi cabeza perfectamente diseñada (se valen un poco de auto porras, ¡es lunes!) que si querías conocer la cultura de una ciudad, fueras al mercado central. ¡Pasumecha! (Marimar style) Y es que los mercados que he visitado en nuestro país normalmente huelen a cilantro, pollo crudo y especias. Aparte de los famosos puestos de comida que es muy raro, pero mientras más "concentrado" (por no llamarle de otra manera) sea el aroma que te topes es obligatorio buscar un puesto de comida, porque ten por seguro que ha de ser el mejor. Pero también me he topado con mercados que los puestos de verduras están bien organizados, otros es un despiporre, pisos de cemento con bultos y otros con azulejo (de chile, mole y pozole pero bien puestos).

Al hacer un análisis de esta teoría, deduzco que efectivamente tiene algo que ver con la personalidad de la ciudad. Por ejemplo, en Acapulco el mercado central está muy desordenado, el único orden que tiene son las secciones (zona de pescados, zona de flores, zona de cachibaches, zona de manualidades, zona de brujería, zona de barbacha, zona de pollos, etc) pero ir al mercado central de Acapulco es literal pasar rozando un puesto con las nalgas y el otro con las chichis, es ahí cuando una se siente bien dotada y frondosa, que puedo decir de los caballeros....Y es que está tan lleno de puestos que venden muchísimas cosas y lo que me da gusto es la cantidad de clientela que hay, vaya eso significa que se apoya a la economía del puerto y no la de las grandes cadenas comerciales. Dirás tú estimado lector, ¿qué tiene que ver esto con Acapulco? osea ¿cómo es que La Ramona está comparando el mercado central con el puerto? pues fácil, en Acapulco literal hay un merequetengue de calles, no tienen lógica, el puerto creció como enredadera (así como dice mi papá, osea a lo pendejo), hay calles que de verdad te hacen dudar de su existencia, no existe una simetría ni nada bien planeado. Supongo que llegaron y dijeron "Ira compa aquí se vería re chida una calle así que pase por la sala de esa casa, no hay pedo, nadie se va a dar cuenta".  Aparte hay una mezcla de aromas por la ciudad, entre las coladeras que de pronto huelen divino, la marea roja cuando toca y el bolillo de leña que venden por las calles. 

    




En la CDMX por ejemplo, cada colonia tiene su mercado, o bueno por lo menos eso es lo que percibí durante 1 año y medio que viví ahí. Es mucho más chico que un mercado central, pero al final de cuentas te encuentras lo mismo pero en chiquito. El que yo conocí es el de la Colonia San Pedro de Los Pinos, ese mercado es muy iluminado y el piso es de azulejo blanco. Las marchantitas tienen sus frutas y verduras ordenaditas, parece de revista. La primera vez que fui de shopping ahí salí regañada porque no solo tienen orden, si no que prefieren no vender a que andes "mallugandoles" la mercancía. Y es que yo como buena "ñora" llegué a sabrosear los aguacatitos, y pues quien no les da unos pequeños apretujones para no agarrarlos muy duros o muy maduros. En eso que sentí a 5 cm el airecito del asunto ese que usan para espantar moscas, ¡la marchanta me quería dar un manotazo! no lo logró pero si consiguió que casi me fuera de espaldas castigada al rincón. 

En España los mercados son otra cosa, ahí hasta aire acondicionado nos vienen manejando. Yo literal como turista me metí arrastrando la mandíbula en el piso de sorpresa.

Definitivamente los mexicanos somos cosa seria, ¿nuestra personalidad se refleja en nuestros mercados? quizás si, porque como bien dicen por ahí somos un desmadre, pero un desmadre de chulada porque ese folclor y animosidad no lo encuentras en ningún otro país del mundo. En nuestros mercados no solo demostramos ese desmadre, demostramos también el montón de costumbres y tradiciones que tenemos arraigadas. Somos un país de creencias y lo más importante es que tenemos la dedicación de transmitirlas generación tras generación. Estamos acoplados a contar con costumbres y tradiciones, es más, ¡nos encanta! 

Cuando visites nuestro país, no dejes de visitar nuestros mercados. Conoce nuestras costumbres y ayúdanos a que lleguen a cada rincón del mundo. Si vives en México, consume lo nuestro y promuévelo. Di SI a la economía nacional y #ConsumeLoNuestro



Eso es todo por el día de hoy. Si te gustó ¡ayúdame a compartir! millones de gracias.

Besos!!!


No hay comentarios:

Publicar un comentario